La investigación en patrimonio arqueológico ha estado durante gran parte del siglo XX focalizada en los testimonios materiales y en menor medida en el registro arqueológico o sistémico para explicar y hacer comprensibles sus cambios, su transformación y su posición temporal o bien, la reconstrucción del pasado.
Durante este tiempo, la mayor parte de la información extraída de esta labor investigadora quedaba restringida a su difusión en el ámbito académico; el público general debía contentarse con la explicación, dada por personal experto in situ en los yacimientos, de los restos excavados y a la exhibición de los objetos más significativos en museos junto con una pequeña explicación técnica de los mismos.
En las últimas décadas, el desarrollo de nuevas tecnologías de la información y de las comunicaciones y la rápida adopción de las mismas por parte de gran parte de la sociedad, ha hecho que demande el desarrollo de nuevas formas de presentar y difundir el patrimonio cultural.
Esta necesidad es especialmente crítica en el caso del patrimonio arqueológico, dado que los restos que han perdurado hasta nuestros días, no permiten un conocimiento integral del pasado, tanto por las limitaciones conceptuales o bien, por su estado de conservación.
Es en este contexto en el que la reconstrucción virtual del patrimonio arqueológico se con-vierte en una vía para despertar el interés por estos restos en la sociedad. Soluciones tales como la creación de reconstrucciones virtuales mediante software de modelado y animación 3D, que posteriormente se pueden exhibir como vídeos o como entornos virtuales interacti-vos están a la orden del día en la oferta cultural de los grandes centros museísticos
El término arca ferrata se refiere a un tipo de caja fuerte o caja de seguridad que se utilizaba en la antiguedad para guardar objetos de valor y protegerlos de robos o daños. Habitualmente estas arcas estaban hechas de madera y recubiertas con láminas y clavos de hierro, y ciertos elementos decorativos de bronce. El hierro no se utilizaba únicamente para reforzar la estructura de la caja, sino que también se podía utilizar de una manera ornamental a través del patrón de las tachuelas.
Las arcas ferratas podían ser portables o no portables, esto dependía de su tamaño, de si tenía patas o no, o incluso si se encontraba incrustada a una de las paredes de la vivienda. El tamaño del arca varía según su portabilidad, mientras que las arcas encastradas solían ser de dimensiones más grandes, las portables solían ser de más reducidas y dedicadas a fines privados o comerciales. Según el material predominante encontramos varios tipos: arcae ferratae (hierro), arca lineae (madera) y arca aeratae (bronce)
El arca incluye elementos simbólicos de protección muy habituales en el mundo clásico, constituidos por una gorgona y leones. La superficie total conservada de láminas de hierro asciende a unos 5230 cm2, si bien no se consideraron los restos de lámina con una superficie inferior a 1 cm2. La longitud total de las láminas de hierro en forma de esquineras alcanza los 2,82 m. El total de clavos simples recogidos se encuentra en torno a 300 (168 incrustados en las láminas de hierro y 123 sueltos), mientras que los compuestos o de sombrerete son mucho menos numerosos y alcanzarían los 43 (36 incrustados en las láminas de hierro y 7 sueltos).
La destrucción sufrida por el colapso del piso superior y el incendio de la estancia hace que se haya perdido gran parte del bronce, mientras que el hierro se halla en muchos casos muy degradado, estando muchas láminas de hierro pegadas entre sí debido a su corrosión, lo que dificulta la correcta estimación de la superficie total de estas láminas, a lo que contribuye la aparición en el registro arqueológico tanto de arcas forradas sólo por el exterior como de otras también forradas en su superficie interior.











Este trabajo presenta una primera aproximación a la reconstrucción virtual de un arca ferrata bajo imperial romana localizada en el yacimiento de Molino de Arriba (Buniel, Burgos). El mal estado de conservación de los restos metálicos que han llegado a nuestros días de este objeto ha obligado a una extensa discusión sobre su apariencia y dimensiones originales. La reconstrucción se ha llevado a cabo mediante software de modelado 3D con el objeto de generar un vídeo explicativo para el Museo de Burgos sobre este objeto singular y, en un futuro, integrarla en experiencias en Realidad Virtual.
Antes y Después de la fase de texturizado.
En esta página web se ha comentado brevemente la elaboración de este proyecto, pero debido a la extensión d este mismo se han omitido apartados fundamentales como la propia elaboración del modelo 3D. Toda esta información se encuentra descrita detalladamente en el siguiente artículo publicado en la revists Sarmental.